Ambiente y Salud
Especialistas analizan alternativas para mejorar el control del mosquito transmisor del dengue en Argentina
Un artículo publicado en Medicina (Buenos Aires), con participación de especialistas del INENCO, analiza las estrategias actuales para el control de Aedes aegypti en Argentina y plantea la necesidad de evaluar alternativas complementarias en territorio nacional.
Desde 2009, Argentina enfrenta brotes recurrentes de dengue, con episodios de intensidad creciente. Aunque las acciones de prevención y control del mosquito Aedes aegypti se sostienen en lineamientos sanitarios nacionales e internacionales, la enfermedad continúa representando un problema relevante de salud pública.
En este contexto, un artículo publicado en la revista Medicina (Buenos Aires) analiza la eficacia de las acciones recomendadas para el manejo integrado de Aedes aegypti en Argentina y plantea la necesidad de evaluar nuevas estrategias de control en territorio nacional. El trabajo se titula “¿Se puede controlar al Aedes aegypti, vector del virus dengue, en Argentina?”.
La revisión fue realizada por José F. Gil, Raquel M. Gleiser, Marianel L. Falvo, Paola M. Castillo, José Solís, Carolina Mangudo, Fabiola Parussini, Pablo G. Guerenstein, Juan P. Aparicio y David E. Gorla. Entre las instituciones participantes se encuentra el Grupo de Ambiente y Salud del Instituto de Investigaciones en Energía No Convencional (INENCO, CONICET-UNSa), junto con equipos de Córdoba, Entre Ríos y Jujuy.
El artículo parte de un diagnóstico central: las estrategias tradicionales son necesarias, pero no han logrado impedir la ocurrencia de brotes de dengue con intensidad creciente. El enfoque vigente contempla acciones de prevención primaria, control y contención, que incluyen saneamiento ambiental, eliminación de criaderos, monitoreo entomológico, control focal, comunicación y educación sanitaria.
Sin embargo, el trabajo identifica limitaciones importantes. Entre ellas, la existencia de casos asintomáticos u oligosintomáticos que pueden contribuir a la transmisión del virus, la movilidad de las personas, la resistencia de poblaciones del mosquito a insecticidas, la presencia de criaderos crípticos y la dificultad de sostener una participación comunitaria suficiente para reducir de manera efectiva la abundancia del vector.
“Más allá de las razones que ocasionan el aumento del número de afectados en cada brote, hay una cuestión subyacente que no emergió con suficiente fortaleza en la agenda pública: no existe evaluación de impacto de las intervenciones”, señala el artículo. Esta falta de evaluación sistemática impide conocer con precisión qué acciones son más efectivas, en qué condiciones y con qué escala de implementación.
La revisión también advierte que, si bien existen vacunas contra el dengue que pueden prevenir casos graves y hospitalizaciones, su disponibilidad y alcance actual no permiten considerarlas, por sí solas, una herramienta suficiente para prevenir brotes a escala poblacional. Además, Aedes aegypti también puede transmitir otros virus, como Zika y Chikungunya. Por eso, el control de la abundancia del mosquito sigue siendo una vía clave para reducir el riesgo de transmisión.
Frente a este escenario, el artículo revisa alternativas que mostraron resultados positivos en otros países y que aún no fueron evaluadas formalmente en Argentina. Entre ellas se encuentran la autodiseminación de larvicidas, la liberación de mosquitos infectados con Wolbachia, la técnica del insecto estéril, el rociado residual intradomiciliario, la transgénesis y el trampeo masivo.
Cada estrategia presenta ventajas, limitaciones y requisitos específicos. La autodiseminación, por ejemplo, aprovecha el propio comportamiento del mosquito para transportar agentes de control hacia criaderos difíciles de detectar. En Brasil, un estudio reciente mostró una reducción de casos de dengue mediante autodiseminación de piriproxifen.
La técnica del insecto estéril consiste en liberar machos esterilizados para que compitan con machos fértiles por el apareamiento con hembras silvestres. Los huevos resultantes son inviables, lo que puede contribuir a reducir la población del mosquito. El artículo señala que esta técnica fue evaluada en países como Cuba, México, Estados Unidos, Tailandia y Brasil.
Otra alternativa analizada es el trampeo masivo, basado en la utilización de trampas de captura de mosquitos adultos con alta densidad territorial. Según la revisión, esta técnica presenta ventajas porque puede desarrollarse con dispositivos de bajo costo, evita el uso de insecticidas contaminantes y no implica liberar variantes genéticas del mosquito.
En sus reflexiones finales, el artículo sostiene que, a más de 15 años del primer brote importante de dengue en Argentina, la persistencia de nuevos brotes evidencia que las acciones implementadas no han logrado impedir su ocurrencia. Por eso, destaca la importancia de estandarizar la recolección digital de datos sobre intervenciones preventivas y de control, con el fin de evaluar su eficacia y, si fuera necesario, reemplazarlas o complementarlas con estrategias más costo-eficientes para el sistema de salud.
Entre las técnicas revisadas, el trabajo considera especialmente promisorias el trampeo masivo, la técnica del insecto estéril y la autodiseminación. No obstante, subraya que ninguna estrategia debería pensarse de manera aislada. El desafío, señalan los autores, es integrar capacidades de investigación, agencias de salud y participación comunitaria para construir respuestas más efectivas frente al dengue.
Técnicas alternativas revisadas
El artículo analiza distintas estrategias complementarias para el control de Aedes aegypti:
Autodiseminación: usa al propio mosquito para dispersar agentes de control hacia criaderos difíciles de detectar.
Wolbachia: consiste en liberar mosquitos infectados con una bacteria que puede reducir su capacidad de transmitir arbovirus.
Técnica del insecto estéril: libera machos esterilizados para disminuir la reproducción de la población silvestre.
Rociado residual intradomiciliario: aplica insecticidas de acción residual en sitios donde el mosquito suele reposar.
Transgénesis: utiliza mosquitos modificados genéticamente para reducir poblaciones o transmisión.
Trampeo masivo: emplea trampas de captura de mosquitos adultos con alta densidad territorial.
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